viernes, febrero 01, 2008

Realismo y cosas que realmente existen

En algún lado leí que el realismo ingenuo es la única posición filosófica cuya denominación incluye un halo despectivo (como si djiésemos la "derecha repugnante").
Recuerdo charlas con Nacho Pozo en las que él me contaba que la gente tiende a creer que los minutos "realmente existen". Entiendo su postura, pero creo que debería ser analizada con un poco más de piedad.
La crítica típica indica que los científicos realistas creen que los átomos "realmente" existen. Esta crítica, independientemente de estar expresando algunas cosas adecuadas a la situación, corre el riesgo de dividir las aguas atribuyendo la calificación de existente solamente a aquellas cosas con una existencia objetiva e independiente de toda interpretación humana. Desde este punto de vista uno podría preguntarse si existe la democracia, el transporte de pasajeros, la Argentina, o la letra A?
¿Está mal creer que la Argentina realmente existe? ¿Implica eso pensar que la Argentina es algo que forma parte del entorno natural, e independiente de los hombres?
Si aplico preguntas similares a alguien sobre átomos, sobre minutos y sobre la Argentina, obteniendo también similares respuestas. ¿Debo interpretar eso como un nivel de realismo recalcitrante, o más bien como una manera de expresar cierta confianza en la estabilidad de algo a lo que damos ese nombre?