martes, junio 12, 2007

juego incompleto, dioses y cuántica

Ejemplo mental divertido. Un juego entre dos dioses. El equivalente en escala de deidades de un juego de contar historias. Tienen que imaginar un universo, al que van describiendo de a poco, pero que va cobrando infinitos detalles. Ni siquiera los dioses conocen todos los detalles desde el comienzo (y eso es lo divertido) a medida que el segundo dios (en base a las propias criaturas que surgen del primero) va cerrando caminos mediante experimentos, se obliga al primero a tomar definición (en una curiosísima versión del gato de Schrodinger). Algunas de estas definiciones son tomadas durante el propio juego y valen en la medida en que no se demuestre que resultan incoherentes con el resto de las decisiones tomadas.
El otro debe intentar acorralar mendiante preguntas y experimentos al que creó la historia. Gana cuando se pone de manifiesto de modo firme una incoherencia. El juego suele durar varios millones de años. Actualmente estamos participando de una de las sesiones de juego (somos producto de una de esas historias). Aunque no soy un experto en el juego, puedo decir que me parece que el fin de la historia se acerca. La cuántica es un salvavidas de plomo frente a algunos costados difíciles planteados por el creador del universo.